26 / 10 / 2026

El director de la Escuela de Historia UDP analizó en el programa “Hoy en el mundo”, de Cable Noticias Colombia, las disputas por las narrativas históricas en América Latina, el avance del revisionismo y la importancia de fortalecer las instituciones democráticas.

Cristián Castro, director de la Escuela de Historia de la Universidad Diego Portales, fue entrevistado en el programa “Hoy en el mundo”, de Cable Noticias Colombia, donde abordó la relación entre historia, memoria y política en América Latina. “La historia, la memoria son parte estructural de nuestras sociedades y el tema no va a dejar nunca de ser una suerte de batalla cultural. Si uno piensa en América Latina, en particular, pero se podría extrapolar a otros lados del mundo, nuestras mismas naciones fueron fundadas excluyendo a parte de la población; a afrodescendientes, indígenas, mujeres, pobres”, explicó.

Durante la conversación, el académico se refirió a los cambios políticos que han tensionado los consensos históricos construidos durante las últimas décadas, particularmente en torno a los derechos humanos. “Estos últimos años, con lo que algunos denominan la oleada naranja, en relación a Trump, y al respaldo global que ha tenido su elección y con la elección de distintos gobiernos de derecha en nuestro continente, ha existido una especie de revisionismo sobre ese consenso. Entonces ahora hay actores políticos que durante las últimas décadas estaban más bien escondidos, asustados de romper la hegemonía y el consenso que existía, por ejemplo, con respecto a los derechos humanos, que ahora tienen más espalda para salir a tensionar esas narrativas”, sostuvo.

En esa línea, Castro abordó la incorporación de sectores históricamente excluidos en las narrativas nacionales y las disputas que han surgido frente a estas transformaciones. “Las últimas décadas en América Latina, cuando se instalaron gobiernos de vuelta a la democracia, existió cierta pulsión por incorporar a sectores históricamente desplazados de la historia oficial. (…) Apareció un revisionismo que instalaba a la mujer, con historiografía feminista, reivindicativa de los pueblos originarios o con preocupaciones del medio ambiente, y esta nueva oleada de gobiernos más conservadores tildaron a esas narrativas como woke, tratando de recuperar cierta percepción tradicional de la historia”, señaló.

Finalmente, el historiador destacó la importancia de fortalecer las instituciones democráticas y resguardar los espacios dedicados a preservar la memoria colectiva. “Lo que tenemos que hacer es tener democracias que permitan que existan distintas perspectivas históricas y que ninguna trate de ser hegemónica frente a otra. (…) Hay que tratar de que nuestras sociedades y nuestras democracias sean cada día más sólidas, cosa que ese péndulo no golpee a instituciones como los museos, que nos permiten justamente recordar ciertos episodios que nos tienen que educar, no solo a nosotros, sino también pensar en las nuevas generaciones”, concluyó.