En entrevista con Radio Usach, Constanza Jorquera, académica de la Escuela de Ciencia Política, analizó el fenómeno del K-pop en Chile. Esto, luego de que el Ejecutivo no autorizara los recitales de la banda surcoreana BTS, en el Coliseo Central de Estadio Nacional.
Según indicó, en América Latina existe una tendencia hacia los contenidos de la cultura popular asiática. “Los dramas coreanos empiezan a llegar muy temprano. Los primeros conciertos empiezan en el 2012”, advirtió. Entonces, precisó, “empezamos a ver que entre Corea y Chile, pese a su distancia y diferencias culturales a nivel del valor de la familia, del esfuerzo, de la educación,(…) empieza a generarse sobre todo, a través de Internet, esta idea de comunidad compartida”.
“A nivel más sociológico y político es fundamental, porque los jóvenes o cualquier tipo de persona antes podían tener partidos políticos, líderes políticos u otros proyectos a los cuales sentirse parte o luchar por algo. En cambio, hoy tenemos a estos idols que representan ciertos valores. En el caso de BTS, sus letras y su obra es muy social, es muy orientada a trabajar juntos”, comentó.
La académica también señaló que las y los fans de este grupo tienen una “presencia y una capacidad de organización y de presión social que es comparable a cualquier movimiento social”.,
“Entonces, creo que la autoridad quizás no dimensiona la capacidad de articulación y de movilización de opinión pública que puede tener el fandom de BTS y todos los fans de K-Pop, porque se están generando redes de solidaridad entre personas que quizás no son muy fans de BTS, pero, como esto es un ataque al K-Pop y la cultura de la ola coreana en su conjunto, es como: si te metiste con esto, te metiste con todos los fans de K-Pop, entonces se genera una cosa masiva y que es muy rápida porque se puede organizar súper rápido”, subrayó.
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