Patricio Navia, el académico de la Escuela de Ciencia Política UDP, analizó en una columna publicada por El Líbero el escenario político en torno a la agenda de seguridad del gobierno del Presidente José Antonio Kast. En el texto, titulado “El sentido común en la mano dura contra el crimen”, Navia sostiene que las propuestas de mayor control y endurecimiento de las medidas contra la delincuencia encuentran respaldo porque conectan directamente con la percepción de inseguridad de la ciudadanía. “La gente entiende mucho mejor que las élites que la seguridad para andar en las calles es una promesa incumplida en muchas democracias”, afirma.
El académico también aborda las comparaciones con las políticas de seguridad implementadas por Nayib Bukele en El Salvador y las advertencias sobre los eventuales riesgos que implicaría avanzar hacia un modelo similar. Al respecto, sostiene: “Los chilenos no conocen la realidad de El Salvador ni tienen suficiente información para evaluar si Bukele efectivamente ha sido un riesgo a la democracia y a las libertades de ese país, pero la gente de pie en Chile sabe que El Salvador era un país inseguro y que ahora es mucho más seguro. Eso basta para que las personas crean que es buena idea adoptar políticas parecidas en Chile a las que promovió Bukele en su país. Eso no significa que los chilenos valoren menos la democracia o que estén jugando con el peligroso fuego del autoritarismo”.
Navia también aborda la distancia entre la percepción de inseguridad y la probabilidad efectiva de sufrir un delito, señalando que esa diferencia no invalida el temor que experimentan las personas ni constituye, a su juicio, un argumento suficiente para cuestionar políticas más estrictas. En este contexto, afirma que “es una mala estrategia tratar de convencer a los chilenos que el país no es tan inseguro y que las medidas que promete Kast de meter más delincuentes presos no van a hacer a Chile más seguro”.
La columna concluye analizando las implicancias políticas que esta discusión podría tener para el oficialismo y la oposición. Para Navia, la capacidad del gobierno de presentar sus medidas como respuestas concretas frente a la delincuencia puede fortalecer su posición en esta materia, especialmente mientras sus adversarios no logren instalar alternativas que conecten con las preocupaciones ciudadanas. “Mientras la oposición no sea capaz de realizar contrapuestas de sentido común para combatir el crimen, el gobierno podrá posicionarse como un actor políticamente responsable y sensato”, señala.
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