“Si el movimiento gremialista ha perdido fuerza en la Católica, tiene que ver con el desgaste propio de las élites políticas. Es decir, el gremialismo es representativo de la UDI, partido que administró la Transición y la Post Transición y que ha sido parte del gobierno con Sebastián Piñera durante dos períodos: eso tiene costos. Y los costos se pueden pagar también con adhesiones dentro del movimiento estudiantil”.
