“Yo relativizaría esa idea del avance de la extrema derecha, porque si uno mira en población, América Latina está gobernada por la izquierda en población: Brasil, México y Colombia. Ecuador, El Salvador, Chile estén en manos de la derecha, son muchos países, pero en población es menos, en realidad. En población sigue predominando la izquierda. No creo que sea tan evidente que haya una ola derechista arrasando el continente. Pero sí es verdad que hay un nuevo fenómeno que es esta nueva derecha. Esta nueva derecha está tomando la iniciativa. Arranca con mucho más brío y la izquierda no ha sabido renovar su proyecto. De alguna forma, en realidad, la izquierda y la derecha están bastante obsesionadas con el pasado. La izquierda está muy preocupada por los temas decoloniales, por lo ancestral, por los vicios de la modernidad y el mundo indígena como una salvación a todo esto. Entonces, en realidad, tiene una mirada hacia el pasado. Pero la derecha también. La derecha también está queriendo hacer América grande otra vez, Milei volviendo a la edad de oro del siglo XIX. No hay en realidad, en la política actual, una visión de futuro que entusiasme al ciudadano. Y creo que es un vicio de ambos, de la derecha y la izquierda. Entonces creo que la idea de futuro está bastante perdida hoy en política. Nadie sabe cómo entusiasmar y cómo ganar al votante desde el optimismo, sino más bien desde el miedo”.
Foto: Centroamérica Cuenta