“Hoy, a poco más de tres años de dicho acuerdo (del 15 de noviembre), nos encontramos en un escenario totalmente diferente: una ciudadanía desencantada (pese a su optimismo inicial), los partidos políticos vuelven a tomar control de la agenda, sumado esto a un Gobierno que intenta sortear el día a día para levantar sus niveles de popularidad y cumplir con su programa”.
