03 / 11 / 2026

El académico de la Escuela de Sociología UDP abordó los principales hallazgos del estudio, que revela una percepción de deterioro de la convivencia cotidiana y una alta prevalencia de experiencias de discriminación en el país.

Gabriel Otero, académico de la Escuela de Sociología UDP, director del Observatorio de Desigualdades y coautor de la Encuesta ICSOH-UDP de octubre de 2026, fue entrevistado en Canal 9 Biobío Televisión para analizar los principales resultados del estudio, perteneciente a la serie Clima Social. La investigación aborda las percepciones ciudadanas sobre convivencia, respeto y discriminación en Chile. Sobre sus hallazgos, Otero señaló que “hay una percepción generalizada de que las personas no respetan demasiado las normas, y eso es un poco el diagnóstico de la encuesta”.

Uno de los resultados más relevantes del estudio indica que un 73% de las personas encuestadas declaró haberse sentido discriminada al menos una vez durante el último año. Entre los principales motivos aparecen la condición socioeconómica, mencionada por cerca del 40% de quienes reportaron discriminación, y la apariencia física, con un 34%. Sobre estas cifras, el académico advirtió que “históricamente hemos sido un país bastante clasista, sobre todo por la desigualdad y la segregación que tenemos”, agregando que no esperaban encontrar experiencias de discriminación tan extendidas.

Durante la entrevista, Otero también destacó las diferencias en las preocupaciones sobre convivencia según el nivel socioeconómico. Mientras los sectores de mayores ingresos y educación manifiestan mayor inquietud por la pérdida de respeto hacia figuras de autoridad, las personas de menores ingresos expresan una mayor preocupación por las desigualdades de trato. En ese sentido, explicó que “hay una demanda mucho más de igualdad y de horizontalidad en la vida cotidiana”, especialmente entre quienes experimentan situaciones de discriminación.

Finalmente, el investigador abordó la incertidumbre que experimentan las personas frente a los cambios en las normas de interacción social. Aunque reconoció que estos procesos pueden generar dificultades de adaptación, también planteó una interpretación positiva: “Lo que ha estado ocurriendo en Chile el último tiempo es que hay una renegociación un poco de la convivencia cotidiana, de las normas que tenemos o no que tenemos que seguir”. Según explicó, estos cambios reflejan una mayor conciencia sobre comportamientos y comentarios que anteriormente eran considerados habituales, pero que hoy pueden resultar ofensivos.