Su objetivo es explorar las respuestas culturales y económicas ante la crisis climática, analizando la vida cotidiana de comunidades vulnerables que se enfrentan a diversas amenazas climáticas a lo largo de Chile. La iniciativa está dirigida por cinco investigadores principales especializados en antropología y sociología, donde participan tres universidades chilenas: Universidad Diego Portales, Pontificia Universidad Católica de Chile y Universidad Austral de Chile.